Sí que hay margen. Mi abanico de posibilidades es ancho... dentro de mis límites.
Dentro de mis limitaciones, soy libre.
En la medida en que miro a mis límites y los tomo como lo que son, soy libre.
lunes, 7 de julio de 2014
sábado, 21 de junio de 2014
¿Y la muerte?
La muerte es un portal.
Si creo que lo cruzaré cuando muera, estoy en el error.
El verdadero valor de la muerte es que nos enseña a dejar lo viejo atrás. Y para eso no hace falta morirse.
Renacer es algo que hacemos cada minuto, muchas veces. Nuestras células lo saben.
Escojo ver el vaso medio lleno. Lleno de todo lo necesario. No me quedo mirando atrás, lo que he perdido, como no me voy a lamentar de los zapatos que me quedaron pequeños al ir creciendo.
Ahora, mientras mi cuerpo muere y renace, a cada instante, escojo atravesar el portal del cambio. De ese modo, la muerte es vida y la vida, un portal tras otro.
Decirle "sí" a la muerte hace que ésta se desvanezca, lo único que queda es un amanecer.
En el álbum "In Ictu Oculi" de Los Músicos de Su Alteza, hay una canción: Hombre, que la vida pasas durmiendo. El estribillo es precioso.
Si creo que lo cruzaré cuando muera, estoy en el error.
El verdadero valor de la muerte es que nos enseña a dejar lo viejo atrás. Y para eso no hace falta morirse.
Renacer es algo que hacemos cada minuto, muchas veces. Nuestras células lo saben.
Escojo ver el vaso medio lleno. Lleno de todo lo necesario. No me quedo mirando atrás, lo que he perdido, como no me voy a lamentar de los zapatos que me quedaron pequeños al ir creciendo.
Ahora, mientras mi cuerpo muere y renace, a cada instante, escojo atravesar el portal del cambio. De ese modo, la muerte es vida y la vida, un portal tras otro.
Decirle "sí" a la muerte hace que ésta se desvanezca, lo único que queda es un amanecer.
En el álbum "In Ictu Oculi" de Los Músicos de Su Alteza, hay una canción: Hombre, que la vida pasas durmiendo. El estribillo es precioso.
lunes, 26 de mayo de 2014
¿Me sostengo?
No me sostengo por mí mismo. Y, si me quiero sostener, gastaré mucho esfuerzo.
Hay infinito sustento, apoyo y protección. No usarlos es como caer por los agujeros de una red, pudiéndonos agarrar a ella.
La red de la providencia que, providencialmente, nos apoya, protege y sostiene.
Hay infinito sustento, apoyo y protección. No usarlos es como caer por los agujeros de una red, pudiéndonos agarrar a ella.
La red de la providencia que, providencialmente, nos apoya, protege y sostiene.
jueves, 15 de mayo de 2014
¿Y la prioridad?
La prioridad es tener un corazón operativo.
Una mente espabilada tampoco está mal: incluso ocupada en asuntos tontos, o dañinos. A la corta o a la larga, llevará a la conclusión... de que la prioridad es un corazón operativo.
Una voluntad fuerte, dirigida a donde sea, a lo que sea, también llevará a la misma conclusión.
Cuando está en su lugar, el corazón suspende el tiempo. El instante es eterno. Cualquier cosa es un milagro. Se ha encendido la llama.
Una mente espabilada tampoco está mal: incluso ocupada en asuntos tontos, o dañinos. A la corta o a la larga, llevará a la conclusión... de que la prioridad es un corazón operativo.
Una voluntad fuerte, dirigida a donde sea, a lo que sea, también llevará a la misma conclusión.
Cuando está en su lugar, el corazón suspende el tiempo. El instante es eterno. Cualquier cosa es un milagro. Se ha encendido la llama.
miércoles, 30 de abril de 2014
¿Y la perfección?
La perfección está, para lo humano, en un resultado. Decir que algo ha quedado perfecto.
A Dios, la perfección no le pesa. Es algo liviano y fácil, algo en proceso. Algo unido alegremente a la Ley del Cambio.
Dios puede ser perfecto sin ser perfeccionista.
A Dios, la perfección no le pesa. Es algo liviano y fácil, algo en proceso. Algo unido alegremente a la Ley del Cambio.
Dios puede ser perfecto sin ser perfeccionista.
viernes, 11 de abril de 2014
¿La voluntad, de quién?
Hágase Su Voluntad. Que sea lo que Dios quiera.
Entonces, ¿dónde está mi libre albedrío? No lo encuentro, me lo debo de haber dejado en la otra chaqueta.
Las diferencias entre Su Voluntad y "las opciones entre las que me debato" van a borrarse como un dibujo en la arena. Cuestión de tiempo.
El que rinda su voluntad, encuentra Su Voluntad.
Entonces, ¿dónde está mi libre albedrío? No lo encuentro, me lo debo de haber dejado en la otra chaqueta.
Las diferencias entre Su Voluntad y "las opciones entre las que me debato" van a borrarse como un dibujo en la arena. Cuestión de tiempo.
El que rinda su voluntad, encuentra Su Voluntad.
jueves, 3 de abril de 2014
¿Y la danza?
Hay una danza que sale del cuerpo, que hace que se quiera estirar, que quiera botar, fluir, expandirse y encogerse.
Hay una danza que sale de la emoción, que hace que se expresen, con el cuerpo, la alegría y la tristeza, el miedo o la rabia.
Hay una danza que sale del pensamiento que analiza, hace que se midan los pasos, se recuerden y ejecuten minuciosamente, así y no asá.
Hay una danza que sale del deseo, de la aspiración por expresar algo bello, verdadero, bueno, lo que los humanos entendamos por eso.
Hay una danza que bebe de las anteriores y que, además, mira a otros lugares. Usa el cuerpo sin forzarlo, transmite emoción, pisa en el sitio justo, y aspira a un ideal. También hace algo más: mira a la luz, y le pide, por favor, que ponga todo en el momento y espacio preciso.
Sin cuerpo pero en el cuerpo. Sin emoción pero en la emoción. Sin pensamiento pero pensando. Sin deseo pero deseando, aspirando.
En esa danza puede pasar algo diferente, para el que la baila y para el todo, porque quien baila, lo bailado y el todo no son cosas separadas.
Hay una danza que sale de la emoción, que hace que se expresen, con el cuerpo, la alegría y la tristeza, el miedo o la rabia.
Hay una danza que sale del pensamiento que analiza, hace que se midan los pasos, se recuerden y ejecuten minuciosamente, así y no asá.
Hay una danza que sale del deseo, de la aspiración por expresar algo bello, verdadero, bueno, lo que los humanos entendamos por eso.
Hay una danza que bebe de las anteriores y que, además, mira a otros lugares. Usa el cuerpo sin forzarlo, transmite emoción, pisa en el sitio justo, y aspira a un ideal. También hace algo más: mira a la luz, y le pide, por favor, que ponga todo en el momento y espacio preciso.
Sin cuerpo pero en el cuerpo. Sin emoción pero en la emoción. Sin pensamiento pero pensando. Sin deseo pero deseando, aspirando.
En esa danza puede pasar algo diferente, para el que la baila y para el todo, porque quien baila, lo bailado y el todo no son cosas separadas.
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